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OBESIDAD Y SOBREPESO
La obesidad
es un problema crónico caracterizado por un exceso
de grasa corporal, de elevada prevalencia y demanda
asistencial creciente. Se define como el exceso en 20%
o más del peso considerado como ideal, debido
a la acumulación de grasa en diferentes partes
del cuerpo. Mientras que el sobrepeso
significa cualquier exceso de peso del recomendado como
el peso deseable para una persona. Estas condiciones
no distinguen color de piel, edad, nivel socioeconómico,
sexo o situación geográfica.
La obesidad no es un
problema exclusivo de países desarrollados, y
su presencia en los países en desarrollo va en
alarmante aumento. Mientras que en Estados Unidos 30.9%
de los individuos, esto es, el doble que hace tres décadas,
es obeso y el 15% de los niños y adolescentes
padece de sobrepeso,
en México, por citar el caso de un país
en desarrollo, entre 1988 y 1999 los casos de obesidad
se triplicaron, pasando de nueve por ciento a 24%.
En los últimos
años, en México y EUA, el número
de casos de obesidad
y sobrepeso
aumentaron considerablemente, aunado a una notable disminución
de la actividad física.
Aunque anteriormente se consideraba a la persona con
sobrepeso como portadora
de buena salud, ahora se sabe que la obesidad
está fuertemente relacionada como causa de enfermedades
como son:
• Enfermedades
articulares (artritis, artrosis) en pies, rodillas,
columna vertebral, cadera, etc.
Cada vez es mayor la dificultad para la movilización.
Los músculos que se encargan de sostener y movilizar
nuestro cuerpo que son conocidos como músculos
esqueléticos se van debilitando y su volumen
va disminuyendo presentando hipotrofia muscular.
La obesidad va desgastando
las articulaciones y disminuyendo su movilidad y por
lo mismo disminuye la circulación del liquido
sinovial y disminuye el aporte nutritivo de estas causando
una artritis tanto de los miembros inferiores y de la
columna vertebral, pudiendo presentar fácilmente
una hernia de disco intervertebral.
• Hipertensión arterial (riesgo
de accidente cerebro-vascular o derrame cerebral).
Existe una relación muy estrecha entre la hipertensión
arterial y la obesidad,
siendo esta uno de los factores más importantes
para el desarrollo de la hipertensión arterial.
Entre las personas menores de 45 años, el riesgo
es mucho mayor.
La ateroesclerosis es el endurecimiento de las arterias,
que junto con la obesidad
y el exceso de grasa circulante en la sangre, ocluye
mas rápidamente y de manera más importante
todas las arterias, especialmente las arterias coronarias
que son las que irrigan al corazón.
Debido al exceso de grasa en el cuerpo por la obesidad,
en las arterias del cerebro se va depositando grasa
y se va haciendo mas estrecho el paso de sangre por
estos vasos sanguíneos pudiendo llegar a ser
tan estrecho el diámetro que seria muy factible
se tape dicho vaso sanguíneo provocando un accidente
vascular cerebral.
• Agrandamiento
del corazón e insuficiencia cardiaca.
La insuficiencia cardiaca se presenta ya que el corazón
es insuficiente para poder llevar por todo el organismo
a la sangre, teniendo que hacer un gran esfuerzo contra
la resistencia que le ofrece un cuerpo con obesidad.
• Diabetes.
La obesidad provoca que
se presente una resistencia a la insulina, provocando
un aumento de producción de insulina para compensar
el exceso de glucosa circulante en sangre y dicha producción
al ser insuficiente provoca el deterioro de las células
beta del páncreas que son las productoras de
insulina.
• Trastornos circulatorios
periféricos (circulación arterial y venosa
deficiente, várices).
La obesidad provoca que
las venas, especialmente de los miembros inferiores
tengan que hacer un gran esfuerzo para llevar la sangre
de la periferia al corazón y cada vez se van
haciendo más insuficientes presentándose
la insuficiencia venosa que se manifiesta con las varices
ya que cada vez se van debilitando mas y más
las paredes de las venas.
• Alteraciones
respiratorias crónicas.
Debido a la obesidad,
el tórax y el abdomen se encuentran más
rígidos y la persona se fatiga fácilmente
y le hace falta el aire (disnea), aunque sea en desplazamientos
cortos, por lo que tiene que interrumpir frecuentemente
la marcha y reposar.
• Deterioro de la función renal.
El riñón se vuelve insuficiente para eliminar
los desechos metabólicos y se van acumulando
presentándose los cálculos renales.
• Deterioro de
la función hepática.
Por el exceso de grasa que se presenta en la obesidad,
el hígado no es capaz de metabolizar toda la
grasa y se empieza a acumular en las células
del hígado, presentando el conocido hígado
graso.
• Alteraciones
digestivas (digestión lenta, constipación).
La inflamación de la mucosa del estómago
provoca gastritis y debido a la gran cantidad de alimento
el ángulo esófago gástrico se debilita
y permite que el ácido del estomago se regrese
hacia el esófago provocando el reflujo.
Con un exceso de alimentos la vesícula biliar
se vuelve insuficiente y se empieza a acumular la bilis
en su interior y con el paso del tiempo se presenta
la litiasis vesicular. También se inflama la
mucosa del intestino grueso, mejor conocida como colitis,
que puede ocasionar cáncer de colon. Con un exceso
de carga alimentaria del aparato digestivo se inflaman
las venas que se encuentran en la parte final del colon
y aparecen las hemorroides.
• Deterioro orgánico
general y envejecimiento prematuro.
•
Alteraciones de la vida sexual.
Las relaciones sexuales son ineficientes y no se pueden
llevar a cabo de manera habitual y la mayoría
de las veces no se realiza dicha relación de
manera satisfactoria.
• Trastornos emocionales
Sensación de angustia y ansiedad, sentimiento
de inferioridad e inseguridad, depresión, baja
autoestima, entre otros.
• Alteraciones
hormonales.
En la mujer se altera el proceso de ovulación
y como consiguiente se presentan alteraciones en la
menstruación. También debido a la obesidad,
los ovarios se rodean de grasa y no permiten que se
dé la ovulación.
En el hombre, por las mismas razones anteriores se puede
presentar el cáncer de próstata.
•
Otras consecuencias
La función de la vejiga que al ser elástica,
sirve para acumular una gran cantidad de orina y debido
al problema de obesidad,
la vejiga se ve comprimida y se vuelve insuficiente
para retener la orina, presentándose la incontinencia
urinaria.
• Altos niveles
de grasa en la sangre
La hipercolesterolemia, que es una anormalidad de las
grasas (lípidos) y se presenta cuando los niveles
de colesterol en sangre se encuentran por arriba de
200 mg/dl.
La hipertrigliceridemia es otra anormalidad de las grasas
(lípidos) y se presenta cuando los niveles de
triglicéridos en la sangre se encuentran por
arriba de 150 mg/dl.
Obesidad en nuestros
Niños y Adolescentes
Cerca de una tercera parte de la obesidad
adulta inicia en la niñez. Se ha encontrado que
ésta se asocia con una obesidad
más severa que aquella que aparece en la edad
adulta. Si el adolescente persiste con su obesidad
hasta la edad adulta tiene mayores riesgos de morbilidad.
La obesidad en los padres
aumenta el riesgo de ser un adulto obeso a cualquier
edad.
Actualmente las estadísticas nos dicen que un
tercio de niños en el mundo son obesos. Estas
cifras son alarmantes. El comportamiento alimenticio
y la interacción alrededor de la comida representan
el punto más importante para recibir una educación
preventiva.
La obesidad en la niñez
y la adolescencia se asocia con muchas consecuencias
adversas. Entre las más frecuentes son el desarrollo
de una autoestima baja, que resulta de la discriminación
de los compañeros y la sociedad. Aunque las consecuencias
médicas de la obesidad
ocurren menos en los niños y adolescentes obesos
que en los adultos, no es así si los comparamos
con los niños que presentan pesos saludables.
Esta secuencia tiende a ser paralela a la de los adultos.
La hiperinsulinemia se relaciona directamente con la
severidad de la obesidad
y aunque la diabetes mellitus tipo 2 es rara, en la
infancia, la prevalencia en niños y adolescentes
obesos comienza a aumentar. Aunque la hipertensión
es rara en niños y adolescentes, el 50% de los
niños hipertensos son obesos.
La principal urgencia de los niños obesos es
la apnea del sueño, el deslizamiento de la cabeza
del fémur.
Para evitar la obesidad
es conveniente que desde los primeros meses de la vida
los niños adquieran buenos hábitos alimentarios,
ya que actualmente en México, la obesidad
está contribuyendo a un número cercano
de 200.000 muertes por año, debido a sus consecuencias
negativas en nuestra salud.
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